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Cirugías más comunes en perros y gatos en la práctica veterinaria

Escrito por Universidad Cooperativa de Colombia | 1 de abril de 2026 12:00:02 Z

¿Cuáles son las cirugías veterinarias más habituales?

Cuando hablamos de las cirugías más comunes en perros y gatos, sabemos que estas intervenciones son clave para la salud y calidad de vida de nuestras mascotas. En Colombia, los procedimientos que más se realizan en las clínicas veterinarias incluyen:

  • Esterilización o castración
  • Extracción dental
  • Reparación de fracturas óseas
  • Extirpación de tumores cutáneos
  • Cirugía de obstrucción intestinal
  • Manejo de hernias
  • Cirugías ortopédicas específicas como la TPLO para problemas en el ligamento cruzado

Tipo de cirugía

Categoría

Tiempo estimado de recuperación

Esterilización / Castración

Preventiva / Electiva

7 a 14 días

Extracción dental

Correctiva

3 a 5 días

Reparación de fracturas

Urgencia / Traumatología

6 a 12 semanas (según gravedad)

Extirpación de tumores

Oncológica / Tejidos blandos

10 a 14 días (herida quirúrgica)

Obstrucción intestinal

Urgencia vital

10 a 14 días

 

Cirugías preventivas y de mantenimiento

La esterilización o castración, tanto en perros como en gatos, es una de las recomendaciones más frecuentes por su impacto en la prevención de enfermedades y el control poblacional. Esterilizar no solo evita camadas no planeadas, sino que también reduce considerablemente el riesgo de tumores mamarios en hembras y cáncer testicular en machos. Por lo general, los veterinarios sugieren realizar este procedimiento entre los seis y doce meses para maximizar beneficios y minimizar riesgos anestésicos. Diversos estudios muestran que los animales esterilizados pueden vivir entre un 20% y un 24% más.

La extracción dental también ocupa un lugar destacado, sobre todo en mascotas adultas con enfermedad periodontal avanzada. El problema principal es que una mala higiene oral suele pasar desapercibida, pero puede terminar en infecciones graves. En Colombia, es común que los tutores acudan al veterinario solo cuando la mascota ya muestra dolor o dificultad para comer, cuando la enfermedad ya exige retirar piezas dentales.

Cirugías correctivas y de urgencia

En cuanto a las hernias umbilicales e inguinales, se suelen corregir en cachorros, muchas veces aprovechando la anestesia de la esterilización para reducir el estrés quirúrgico y facilitar la recuperación. Por su parte, la extirpación de tumores cutáneos y mamarios es un procedimiento frecuente en animales adultos, sobre todo si no fueron esterilizados a tiempo.

Además, los traumatismos urbanos, especialmente los atropellos o caídas, son responsables de un gran número de cirugías ortopédicas (como la TPLO para ligamentos cruzados) y procedimientos para retirar cuerpos extraños u obstrucciones intestinales.

El papel del especialista: Para atender todos estos casos quirúrgicos con éxito, la capacitación avanzada del médico veterinario es vital. Contar con profesionales egresados de programas como la Especialización en Clínica y Cirugía de Tejidos Blandos en Animales de Compañía de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) en Bucaramanga, marca una verdadera diferencia en los resultados y la recuperación de los pacientes.

Procedimientos quirúrgicos relacionados con traumatismos

Reparación de fracturas

Las fracturas son, sin duda, de las situaciones más estresantes tanto para la mascota como para su tutor. En ciudades grandes, los accidentes de tránsito son una de las causas principales de fracturas en perros y gatos. El tratamiento normalmente implica fijar los huesos con placas, tornillos o clavos, dependiendo de la localización y el tipo de fractura. En algunos casos, los veterinarios optan por técnicas menos invasivas como la artroscopia, que ayuda a que la recuperación sea más rápida y el dolor postoperatorio sea menor. Actuar rápido es fundamental para que la mascota recupere la movilidad y no queden secuelas.

Muchas veces los tutores no dimensionan la gravedad de una fractura y demoran la consulta veterinaria. Eso puede complicar mucho la recuperación y aumentar el riesgo de deformidades o pérdida de movilidad. Por eso, ante la menor sospecha, lo mejor es acudir de inmediato a una clínica veterinaria. Los procedimientos de fijación interna, como el uso de placas de bloqueo, son muy efectivos y permiten que, con el manejo adecuado, la mayoría de los animales vuelva a tener una vida activa.

Tratamiento de heridas profundas

Las heridas profundas pueden ser consecuencia de mordeduras, caídas o accidentes y, en estos casos, la cirugía sirve para limpiar, suturar y promover una buena cicatrización. Un aspecto importante es que un tratamiento adecuado previene infecciones y otras complicaciones. En ocasiones, es necesario retirar tejido dañado y colocar drenajes para evitar la acumulación de líquidos. Aquí, la atención oportuna y el manejo profesional son esenciales para evitar secuelas en la función del animal.

Un error que se repite mucho es intentar curar estas heridas en casa, usando remedios caseros o medicamentos sin receta. Eso, lejos de ayudar, puede empeorar la lesión y alargar la recuperación. Aplicar antibióticos tópicos sin indicación o cerrar la herida de forma inadecuada puede terminar en infecciones graves o abscesos. Así que, ante una herida profunda, lo mejor es acudir a un veterinario que pueda limpiar, suturar y hacer el seguimiento correcto.

Cirugías oncológicas y de tejidos blandos

Extirpación de tumores cutáneos

Cuando se detecta una masa sospechosa en la piel de un perro o un gato, la extirpación de tumores cutáneos suele ser el paso a seguir. Tumores como mastocitomas, lipomas o tumores mamarios requieren una evaluación clínica, y muchas veces una biopsia previa, para decidir la mejor estrategia quirúrgica. Cuanto más rápido se actúe, mejores serán las opciones de éxito y pronóstico para la mascota. En animales no esterilizados, la incidencia de tumores mamarios y reproductivos es mucho mayor, así que la prevención cobra aún más relevancia.

En el día a día de las clínicas, es común que los tutores consulten por masas que han estado creciendo lentamente y que, en ocasiones, se han ignorado por meses. La extirpación temprana, seguida de un análisis histopatológico, permite saber si el tumor es benigno o maligno. Esto es clave para definir si el tratamiento termina ahí o si es necesario recurrir a quimioterapia o radioterapia.

Intervenciones en glándulas y órganos internos

Hay casos donde la cirugía de tejidos blandos implica extraer parte o la totalidad de órganos internos, como el bazo, el hígado o las glándulas suprarrenales. Estas intervenciones se indican cuando hay masas, infecciones o problemas funcionales graves. Un ejemplo frecuente es la cirugía de obstrucción intestinal, necesaria cuando el animal se traga un objeto extraño o sufre una torsión intestinal. En estos casos, la rapidez es vital: entre más rápido se intervenga, mayores son las chances de evitar complicaciones y salvar la vida del paciente.

La obstrucción intestinal suele verse en perros jóvenes, que por curiosidad tienden a morder o tragarse objetos como juguetes, ropa o huesos. Los síntomas suelen ser vómitos, dolor abdominal y pérdida de apetito. La cirugía consiste en localizar y retirar el objeto, y si hay torsión gástrica, corregir la posición del estómago para evitar la muerte del tejido. La recuperación depende, en gran parte, de qué tan rápido se actúe y del estado general del animal antes de la cirugía.

Factores que influyen en la decisión quirúrgica

Decidir operar a un perro o un gato no es sencillo y depende de muchos factores. Hay que considerar:

  • Salud general del animal
  • Edad
  • Enfermedades previas
  • Tipo de problema que se presenta

Antes de la cirugía, normalmente se hacen exámenes clínicos completos, pruebas de laboratorio y, en algunos casos, estudios de imagen como radiografías o ecografías.

El costo de cirugías veterinarias en Colombia puede variar bastante, dependiendo de la complejidad del procedimiento, la clínica y la ciudad. Por ejemplo, los costos y precios de las cirugías para perros en Bogotá pueden ser diferentes a los de otras regiones. La experiencia del equipo quirúrgico y el acceso a tecnología moderna también influyen mucho en la toma de decisiones.

En la práctica, muchos tutores valoran el costo y el tiempo de recuperación antes de optar por una cirugía. Por ejemplo, la TPLO para reparar el ligamento cruzado anterior en perros puede costar más de cinco millones de pesos, pero la recuperación funcional es mucho mejor que con técnicas más antiguas. También es clave evaluar el riesgo anestésico, sobre todo en mascotas mayores o con enfermedades crónicas. Al final, contar con un especialista certificado, como los egresados de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC), puede marcar una diferencia real en el éxito del procedimiento.

Recuperación y cuidados posteriores a la cirugía

Manejo del dolor y control de infecciones

Después de una cirugía, el manejo del dolor se vuelve prioridad. Aquí se usan analgésicos y antiinflamatorios para que la mascota se sienta cómoda y pueda descansar. El control de infecciones es igual de importante: se recetan antibióticos y se recomienda mantener la herida limpia y protegida. El collar isabelino, aunque a veces incómodo, evita que el animal se lama o muerda los puntos, previniendo complicaciones. La higiene y seguir las indicaciones del veterinario hacen la diferencia para que la recuperación sea tranquila.

En Colombia, muchos veterinarios aconsejan:

  • Mantener a la mascota en un ambiente calmado
  • Evitar que haga ejercicio intenso durante las primeras semanas

Un error que se ve con frecuencia es retirar el collar isabelino antes de tiempo, lo que puede llevar a que el animal se quite los puntos y retrase la cicatrización. Además, revisar la herida todos los días y estar atentos a signos como enrojecimiento, inflamación o secreción permite actuar rápido y evitar infecciones más graves.

H3: Seguimiento clínico y pronóstico

El seguimiento después de la cirugía no es un simple trámite, es fundamental para una buena recuperación. Se programan revisiones periódicas para verificar cómo va la cicatrización y detectar cualquier complicación a tiempo. El pronóstico depende del tipo de cirugía, la edad del animal, si tiene enfermedades previas y qué tan bien se cumplen los cuidados recomendados.

Por ejemplo, después de cirugías oncológicas, el seguimiento ayuda a detectar recaídas o metástasis a tiempo. En Colombia, muchas clínicas ofrecen programas de seguimiento que realmente marcan la diferencia en el bienestar de las mascotas.

Para cirugías como la TPLO o la extirpación de tumores cutáneos, el pronóstico suele ser muy bueno si se siguen al pie de la letra las recomendaciones postoperatorias. En animales mayores o con condiciones crónicas, puede que se requiera un monitoreo más cercano. Aquí la colaboración entre el tutor y el equipo veterinario es esencial para lograr una recuperación óptima y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.