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Suturas en cirugía veterinaria: tipos y técnicas de cierre

Escrito por Universidad Cooperativa de Colombia | 29 de marzo de 2026 11:15:00 Z

¿Qué son las suturas en cirugía veterinaria?

Las suturas en cirugía veterinaria son herramientas esenciales para cerrar heridas y mantener la integridad de los tejidos después de una intervención quirúrgica en animales. No se trata solo de “coser” una herida; la clave está en elegir y aplicar correctamente el tipo de sutura, porque de eso depende que la recuperación sea efectiva y sin contratiempos. De hecho, este conocimiento es tan importante que hace parte fundamental de la formación avanzada de quienes se especializan en cirugía de pequeños animales, como lo ofrece la Especialización en Clínica y Cirugía de Tejidos Blandos ​​​en Animales de Compañía en Bucaramanga​​​​​​​​​ de la Universidad Cooperativa de Colombia.

Ahora bien, en veterinaria, la variedad de especies y tipos de tejidos es enorme. Esto obliga al profesional a conocer a fondo las características de cada material y técnica, ya que no es lo mismo suturar a un perro grande y activo que a un gato mayor y tranquilo. Elegir bien la sutura puede marcar la diferencia, no solo en la comodidad del animal después de la cirugía, sino también en la reducción del dolor y las complicaciones.


Función de las suturas en el proceso de cicatrización

La función principal de las suturas es unir los bordes de una herida. Esto proporciona estabilidad y permite que los tejidos permanezcan juntos mientras cicatrizan. ¿Por qué es tan importante esto? Porque evita que los bordes se separen, disminuye el riesgo de infecciones y hace que las células puedan reparar el tejido de manera más eficiente. En perros y gatos, una sutura bien puesta puede acelerar la recuperación y evitar problemas, sobre todo en cirugías de tejidos blandos.

Pero aquí está el punto clave: las suturas no solo mantienen todo en su lugar, también ayudan a controlar el sangrado y a que cada capa del tejido cicatrice en la posición correcta. Si la sutura se aplica de manera adecuada, se minimiza la formación de tejido cicatricial excesivo, algo fundamental en áreas muy móviles o en animales jóvenes que todavía están creciendo. Por otro lado, si los puntos quedan demasiado apretados, pueden cortar la circulación en la zona y retrasar la cicatrización, o incluso causar necrosis. Así que, como ves, no es un detalle menor.

Criterios para seleccionar el material adecuado

Elegir el material de sutura correcto es una decisión que depende de varios factores:

  • Tipo de tejido
  • Ubicación de la herida
  • Tiempo estimado de cicatrización
  • Riesgo de infección
  • Reacción del cuerpo del animal al material
  • Fuerza necesaria para el cierre
  • Facilidad de manipulación durante la cirugía

Estas consideraciones ayudan a evitar reacciones indeseadas y a lograr que el animal se recupere más rápido.

Por ejemplo, en órganos internos como el intestino o la vejiga, lo mejor suele ser usar suturas absorbibles como la poliglecaprone, la polidioxanona o el ácido poliglicólico. Estas se degradan solas, así que no hay que volver a intervenir al animal para retirarlas. Por otro lado, para cerrar piel o tendones, donde la cicatrización es más lenta y se necesita que la sutura aguante más tiempo, se prefieren materiales no absorbibles como el nylon monofilamento o el polipropileno. Un error que se ve con frecuencia es utilizar sutura multifilamento en zonas propensas a infecciones, ya que estas pueden acumular bacterias entre sus fibras. En cambio, las monofilamento, como el nylon, minimizan ese riesgo.

Clasificación de los tipos de suturas

 

Tipo de Sutura

Origen

Ejemplos Comunes

Uso Principal en Veterinaria

Absorbible

Sintético

Polidioxanona, Ácido Poliglicólico, Poliglecaprone

Tejidos internos de rápida cicatrización (vejiga, intestino, estómago).

Absorbible

Natural

Catgut

Uso actualmente limitado debido a la absorción impredecible.

No Absorbible

Sintético

Nylon monofilamento, Polipropileno

Piel, tendones, vasos sanguíneos. Requiere retiro manual posterior.

No Absorbible

Natural

Seda

Uso limitado por riesgo de acumulación bacteriana.

 

Suturas absorbibles y no absorbibles

Aquí la diferencia es sencilla pero crucial:

  • Suturas absorbibles : Están hechas para que el cuerpo las degrade con el tiempo. No es necesario retirarlas después. Materiales como la poliglecaprone, la polidioxanona y el ácido poliglicólico son ejemplos de lo más común en cirugía veterinaria, especialmente para tejidos internos como el estómago, la vejiga o los intestinos. Son ideales cuando no se quiere someter al animal a un nuevo procedimiento solo para retirar puntos. Además, en animales jóvenes que sanan más rápido, este tipo de sutura es una opción muy práctica.
  • Suturas no absorbibles : Como el nylon y el polipropileno, se utilizan cuando se necesita que el soporte dure más tiempo, por ejemplo, en la piel, tendones o vasos sanguíneos. Estas suturas deben retirarse una vez la herida haya sanado lo suficiente. El nylon monofilamento es muy valorado porque genera poca reacción y es resistente, mientras que el polipropileno destaca por su durabilidad y porque casi no genera respuesta inflamatoria. Eso sí, si se dejan demasiado tiempo, pueden causar inflamación o incluso la formación de fístulas.

Materiales sintéticos y naturales

Hablemos ahora del origen del material:

  • Sintéticos : Polipropileno, nylon y polidioxanona son los favoritos en la práctica actual porque provocan menos reacción en el tejido y permiten un control más exacto del tiempo que permanecen en el cuerpo. Por ejemplo, la polidioxanona es la elección en muchas cirugías gastrointestinales por su resistencia y porque se absorbe de manera predecible.
  • Naturales : Seda y catgut, aunque se usaron mucho en el pasado, ahora su uso es limitado. El catgut, aunque es absorbible, puede tener una absorción muy variable, lo que puede complicar la recuperación. La seda, aunque es fácil de manejar, tiende a favorecer la acumulación de bacterias. En la mayoría de los casos, se priorizan los materiales sintéticos, siempre pensando en la seguridad y el pronóstico del animal.

Técnicas de cierre más utilizadas

Puntos simples y continuos

En cirugía veterinaria, las técnicas más frecuentes son:

  • Puntos simples : Preferidos por muchos porque son fáciles de aplicar y permiten ajustar la tensión en cada punto de forma individual. Son ideales para heridas de baja tensión y para la piel. Por ejemplo, cuando un perro tiene una herida superficial, este tipo de sutura facilita la revisión y el retiro de los puntos, sin generar demasiadas molestias.
  • Puntos continuos : Permiten repartir la tensión de manera uniforme y se usan sobre todo en tejidos internos o cuando se necesita cerrar rápido, como en cirugías abdominales. Esta técnica ahorra tiempo y material, pero si se afloja un segmento, toda la línea de sutura puede perder efectividad. Además, si se aprieta demasiado, se corre el riesgo de cortar la circulación del tejido. La elección entre una técnica y otra depende no solo del tipo de herida, sino también de la experiencia del cirujano y de factores como la movilidad del área o si el animal tiene tendencia a lamerse los puntos.

Técnicas especiales para tejidos específicos

No todas las heridas se pueden cerrar igual. Por eso existen técnicas especiales que se adaptan a cada situación:

  • Sutura subcutánea : Ideal para unir tejidos profundos y evitar cicatrices visibles, muy útil en cirugías estéticas o en zonas móviles. Es común verla en esterilizaciones o en la reparación de hernias en perros y gatos.
  • Técnica de Lembert : Se utiliza sobre todo en órganos huecos como los intestinos, ya que invagina los bordes de la herida y ayuda a prevenir fugas. Es clave en cirugías gastrointestinales, donde evitar la contaminación interna es fundamental.
  • Técnica Ford interrumpida : Útil para proteger heridas en zonas donde hay mucho movimiento, como las patas de los perros más activos.
  • Sutura en colchonera : Es la mejor aliada cuando se necesita mantener un cierre fuerte en la piel, especialmente en heridas amplias o en áreas de mucha movilidad.

La destreza y el conocimiento anatómico del cirujano juegan un papel definitivo en el éxito de estas técnicas.

Factores que influyen en la elección de la técnica

Tipo de tejido y nivel de tensión

La elección de la técnica y el material de sutura depende de:

  • Tipo de tejido
  • Nivel de tensión que soporta la herida

Por ejemplo, en órganos internos como la vejiga o el intestino, lo más recomendable son técnicas que minimicen la tensión y materiales absorbibles como la polidioxanona, que facilitan la integración del tejido durante la cicatrización.

En cambio, para zonas expuestas a más movimiento o presión, como la piel o los tendones, se buscan materiales más resistentes, como el nylon monofilamento. Un error común es no ajustar la técnica a la tensión real del tejido, lo que puede llevar a que la herida se abra (dehiscencia) o se dañe el área suturada. Por eso, el cirujano debe valorar tanto la localización de la herida como el comportamiento del animal después de la cirugía.

Riesgo de infección y tiempo de cicatrización

Si la herida está en una zona con mayor riesgo de contaminación, conviene optar por materiales monofilamento como el polipropileno o el nylon, ya que estos dificultan el asentamiento de bacterias. Esto es clave en áreas como la boca o la región perineal, donde las infecciones pueden complicar el proceso de recuperación.

Por otro lado, si la herida necesita soporte por más tiempo, lo ideal es usar materiales no absorbibles. Además, en animales con enfermedades crónicas o con defensas bajas, el tiempo de cicatrización puede alargarse, así que es fundamental escoger un material que no vaya a causar reacciones adversas. En pocas palabras, la evaluación clínica previa y el conocimiento del comportamiento de los tejidos son indispensables para acertar en la elección.

Complicaciones asociadas a una mala técnica de sutura

Dehiscencia y cicatrización deficiente

Cuando la técnica de sutura no es la adecuada, pueden aparecer complicaciones como:

  • Dehiscencia: La herida se abre antes de tiempo.
  • Cicatrización deficiente: El tejido no se repara bien.

Esto suele pasar por elegir mal el material, aplicar demasiada tensión en los puntos o usar una técnica inadecuada. En perros y gatos, la dehiscencia puede resultar en infecciones, retrasos en la recuperación y, en ocasiones, la necesidad de volver a intervenir.

Usar el material equivocado en una zona o especie específica, como poner sutura multifilamento en una herida que estará expuesta a la humedad, puede facilitar la proliferación de bacterias. También, si los puntos quedan demasiado ajustados, pueden causar necrosis en los bordes de la herida, impidiendo que cicatrice bien. Por eso, la vigilancia después de la cirugía y la revisión temprana de los puntos son prácticas que no se deben pasar por alto para evitar estos problemas.

Manejo clínico de complicaciones postquirúrgicas

El manejo de las complicaciones después de la cirugía comienza con detectar a tiempo señales como:

  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Secreción
  • Que la herida se abra

El tratamiento puede ir desde limpiar cuidadosamente la zona y cambiar el material de sutura, hasta administrar antibióticos o, si el caso es más grave, volver a operar. La mejor estrategia sigue siendo la prevención. Por eso, es fundamental que los veterinarios se mantengan actualizados y dominen técnicas avanzadas.

La comunicación con el dueño del animal también es clave aquí. Explicarles cómo cuidar a la mascota en casa, qué signos deben vigilar y la importancia de asistir a los controles puede marcar la diferencia entre una recuperación sin problemas y una complicación mayor. En algunos casos, actuar rápido ante una complicación puede salvar la vida del animal o evitar secuelas graves. Contar con el respaldo de instituciones como la Universidad Cooperativa de Colombia ayuda a mantener altos estándares en la cirugía veterinaria en el país.